RRPP, vigías de la imagen corporativa

 

Es habitual escuchar que  el término “Imagen”  se está utilizando para definir gran cantidad de cosas o fenómenos y probablemente sea  porque en el diccionario hay varias definiciones.

Sin embargo el problema no es la cantidad de expresiones, sino la utilización que llevan a la confusión del significado real, sobre todo cuando nos referimos a Imagen corporativa.

En este sentido, Joan Costa describe este concepto partiendo de dos rasgos principales que sobresalen a primera vista: La duración del proceso, que puede ser más o menos dilatada en el tiempo, en función de la frecuencia de los impactos recibidos y la intensidad psicológica con que la imagen concierne al receptor. De estas dos anteriores se desprende una nueva dimensión: la persistencia de la imagen en la memoria social. Las percepciones sucesivas ocasionan a través del tiempo una re impregnación de la memoria, en la cual, y de un modo esencialmente acumulativo, se construye la imagen al mismo tiempo que se desarrolla en ella todo un sistema de asociaciones y de valores que se estabilizan más o menos en la mente.
Pero el objeto percibido no es la practica una totalidad homogénea. Estos también pueden ser registrados y reconocidos por separado y es la articulación de estos datos en una Gestalt, más la asociación de determinados valores psicológicos, lo que constituye el verdadero sistema de la imagen.

Precisamente la constitución de la imagen no es otra cosa que este juego repetido incesantemente. Un proceso complejo pero cotidiano.

Este artículo dedicado al significado de  imagen, aunque parezca básico, lo traigo hoy porque veo que es un error común a la hora de realizar campañas de imagen corporativa. Ejemplo de esto es la gran inversión de dinero que hacen las empresas en publicidad, diseñan bellísimos uniformes, capacitan al personal, realizan mega locales y después tienen un call center que da pena, por no decir otra cosa. Considero que esto se da por la falta de controles posteriores en las acciones llevadas a cabo.

Es mi deseo llegar a mis colegas con la intensión de reflexionar en los procesos del método IPCE. En este marco, hablo de realizar campañas de imagen corporativa en conjunto con otros departamentos, pero que no se disuelvan en la inauguración de un local o de un call center. Es tan importante  Investigar, o planificar una campaña como también realizar evaluaciones y controles posteriores que nos permitan, a través del seguimiento, orientar la imagen real hacia una deseada. Siempre con acciones que brinden la mayor satisfacción al cliente posible y de manera coherente y sostenida.

 Por: Vanina Martini

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