Los empleados cuentan qué detestan de sus jefes y qué esperan de ellos

Un reciente sondeo sobre preferencias y hábitos laborales revela cuáles son las principales demandas y causas de malestar de los colaboradores en las organizaciones, en relación a sus superiores. ¿Por qué contar con empleados “engaged” es un buen negocio para las compañías?

Críticos, pero directos y sinceros. Así son los empleados “versión Generación Y” que hoy forman parte del mundo de las empresas.

Son exigentes y no andan con vueltas y, según un sondeo elaborado recientemente por Grupo RHUO, la falta de reconocimiento al trabajo realizado y el trato despótico son los dos rasgos que más detestan de sus jefes

De acuerdo al relevamiento, tanto los consultados de entre 18 y 25 años, como los de la franja entre 26 y 35 años, coinciden en que la característica más desaprobada del líder del equipo es que no valore el trabajo hecho, con un 24% y un 34%, respectivamente.

En cambio, entre las personas mayores de 36 años, el rasgo negativo más destacado es que el jefe sea autoritario, con un 36 por ciento. (Ver infografía)

 

 

“Los son resultados de este estudio son una clara fotografía de lo que pasa hoy en las empresas. Es lo que se ve en el día a día en el vínculo entre el jefe y el empleado”, asegura aiProfesional.com. Mariela Aliandri, gerente de Capital Humano de Grupo RHUO y responsable del relevamiento.

“Para los jóvenes es mucho más importante ser reconocidos en el ámbito profesional que para los adultos mayores de 36 años, que ya tienen una posición más sólida en el trabajo. Es una demanda que los managers deben tener en cuenta para saber liderar equipos conformados por las nuevas generaciones”, enfatiza la ejecutiva.

Y añade: “Especialmente entre los colaboradores de la Generación Y, existe una necesidad permanente de feedback y una búsqueda constante de la validación de terceros. La falta de este tipo de respuestas, que hasta hace unos años no eran una necesidad, puede generar fricciones en el grupo que de otra manera son fácilmente evitables”.

De acuerdo a Aliandri, cuando el jefe tiene una edad cercana a su subordinado, el vínculo que se crea entre ellos es mucho más estrecho que el que se establece con un superior baby boomer, aquel perteneciente a la generación nacida entre 1946 y 1964.

Sin embargo, estos nuevos jefes, que están estrenando rol, suelen contar con escasas herramientas para liderar equipo de trabajo, lo cual termina crean conflictos con su misma generación, advierte la gerente de Grupo RHUO.

“En algunas industrias -subraya- al momento de decidir un ascenso se pone el énfasis en el conocimiento o en la parte técnica que posea la persona a promover pero no se tiene en cuenta que, para llevar un equipo adelante, tiene que tener ciertas habilidades de liderazgo, y es acá donde surge los problemas.”

En estos casos, cuando las compañías implementan programas de capacitación, las consultoras y los coaches suelen acompañar a los nuevos jefes con acciones muy sencillas como, por ejemplo, participar de las reuniones de equipos y después darle feedback acerca de cómo la manejó, o acompañarlos en la devolución de las evaluaciones de desempeño.

“Muchas veces, quienes están estrenando un cargo de responsabilidad y son jóvenes, cuentan con habilidades que aún no han puesto en juego y hay que mostrarles como hacerlo en acciones del día a día en el trabajo. Pero también hay casos que no las tienen. Acá nuestro trabajo ya se vuelve mucho más complicado”, diferencia la gerente de Grupo RHUO.

En el caso de los jefes entrados en años, que cuentan con una amplia experiencia en posiciones de liderazgo, Aliandri les recomienda “abrir la cabeza para entender que la Generación Y es diferente, aprender a manejarla y entender que, si lo hacen bien, todos salen ganando.”

Qué esperan de sus jefes
De la investigación también se desprende que lo que más esperan los colaboradores de sus jefes es que sean coherentes y consecuentes en sus directivas (79%). Esta preferencia se resalta, sobre todo, entre los empleados de 26 y 35 (81%) y de 87 a 49 años (87 por ciento).

En las grandes organizaciones -aquellas con más de 150 trabajadores- esa característica es esperada por el 92% de los empleados, en la medida en que la coordinación requerida es mayor, y sólo puede lograrse con pautas de trabajo claras y eficientes.

Quienes se desempeñan en empresas chicas, también piden que los jefes defiendan sus intereses, que incluye sueldos y vacaciones, entre otros. (Ver infografía)

 


Según Aliandri, “el aspecto económico, que incluye la remuneración y los beneficios, siempre van a surgir entre las demandas, porque tiene que ver con la necesidad humana de tener un poco más, pero en el último tiempo el foco está puesto en lo monetario. Hoy se prioriza, por ejemplo, la calidad de vida, los horarios flexibles y aquellas acciones corporativas que incluyan a la familia.”

El compromiso de los empleados
Las opiniones del personal respecto a su jefes y empresas impactan en forma directa en el compromiso que ellos demuestran con su trabajo, lo cual, consecuentemente, repercute sobre los resultados del negocio.

En este sentido, cada vez más compañías entienden que, para lograr los objetivos, deben trabajar para desarrollar un alto nivel de compromiso y engagement entre sus empleados.

Es que, tal como explican desde AonHewitt, el engagement es el estado racional, emocional y motivacional que guía a los colaboradores hacia niveles más altos de desempeño.

“Un empleado engaged es aquel que, quiere siente y desea aportar algo más que lo que implica responder al puesto que ocupa y a las responsabilidades que tienen. Comprende cuáles son los objetivos de la organización, se siente motivado y entusiasmado con sus tareas y está incentivado a ir más allá en su trabajo, aquel que desea dar la “milla extra“, detallan en la firma asesora en Recursos Humanos.

De acuerdo con los ejecutivos globales que se entrevistaron para la elaboración de la encuesta “Engagement 2.0”, es vital contar con el apoyo del CEO para tomar acción y mejorar el nivel de involucramiento y compromiso dentro de la organización.

Por último, la base de datos de la investigación revela cuatro áreas clave para hacer foco: los líderes hacen propia la responsabilidad de realizar mejoras en el engagement, construir una propuesta de valor para empleados fuerte, compensaciones totales sólidas, y permitir el desempeño de los empleados.

Fuente: http://www.iprofesional.com/notas/155535-Empresas-tomen-nota-los-empleados-cuentan-qu-detestan-de-sus-jefes-y-qu-esperan-de-ellos

Iprofesional

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